Los patinetes eléctricos impulsan la transición de China a las baterías de sal

sodium-ion batteries

China está emergiendo rápidamente como un líder mundial en baterías de iones de sodioLos patinetes eléctricos sirven como campo de pruebas para esta nueva tecnología. A diferencia de las baterías tradicionales de iones de litio o plomo-ácido, las celdas de iones de sodio utilizan materiales abundantes como la sal, lo que las hace más económicas y menos dependientes de minerales en bruto escasos. Grandes fabricantes de vehículos de dos ruedas, como Yadea, ya han lanzado múltiples modelos de patinetes propulsados por sodio, con el apoyo de puntos de carga rápida y estaciones de intercambio de baterías que se integran en el creciente ecosistema de carga de China.

El mercado de vehículos de dos ruedas ofrece una puerta de entrada ideal para las baterías de sodio. Estos vehículos requieren menor autonomía y menor velocidad que los automóviles, lo que reduce la presión sobre la densidad energética, una limitación clave de la tecnología de iones de sodio. Con más de 55 millones de patinetes eléctricos vendidos solo en China en 2023, la magnitud de esta industria ofrece un terreno fértil para su adopción masiva. Proyectos piloto con repartidores en ciudades como Shenzhen demuestran aún más cómo las baterías de sodio pueden integrarse perfectamente en los desplazamientos diarios mediante redes de intercambio.

Más allá de los scooters, las baterías de iones de sodio se están probando para el almacenamiento de energía a escala de red. Su potencial de menor costo y su rendimiento estable en climas fríos las hacen atractivas para la integración de energías renovables, donde el tamaño y el peso son menos críticos. China ya ha construido centrales de almacenamiento alimentadas con sodio, y aproximadamente una quinta parte de los nuevos proyectos de almacenamiento de energía planificados utilizan tecnología de sodio. Si bien siguen siendo más caras por unidad que las baterías de iones de litio, los analistas prevén que la diferencia de precios se reducirá a medida que aumente la producción.

La agresiva inversión de China, con docenas de nuevas fábricas en construcción y miles de millones invertidos en I+D, garantiza su dominio en este campo si las baterías de sodio alcanzan su comercialización masiva. Si bien empresas de EE. UU. y el Reino Unido también están desarrollando la tecnología, su menor escala dificulta la competencia. Para China, la estrategia es clara: mantener su liderazgo en baterías diversificándose más allá del litio, con los scooters como plataforma de lanzamiento para la comercialización de baterías de iones de sodio y, potencialmente, su futura adopción global.

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